Antonia estaba en la mitad del salón, en su lugar favorito
de todo el colegio. Llevaba más de 15 años sin ir a ese salón. La gente pasaba
y seguía de largo, la mayor parte de los estudiantes ignoraba su lugar
favorito. Ellos no saben todo lo que se esconde detrás de esas paredes, toda su
historia comenzó ahí. En ese lugar nació. De pronto, alguien entró al salón,
era Gustavo, y ella lo vio, y le pareció lindo, como siempre. Le encantaba su
cara de intelectual tierno, y su sonrisa. Él vino a preguntarle sobre su vida,
sus cosas, sus ideas. Ella por dentro solo pensaba en lo lindo que era y en
cuan inalcanzable era. Alguien los sorprendió por detrás y les dijo: “pero
basta ya de hablar, llevan mucho tiempo ahí solos hablando”. Gustavo con una
cara seria dijo: “mucho tiempo? No vi a esta mujer en 10 años, eso es mucho
tiempo”. Antonia sonrió.
realidades virtuales... tan inciertas como ciertas... solo un paso más cerca de ti...
viernes, abril 29, 2016
sábado, abril 16, 2016
El grito
Hay momentos en la vida en que uno no sabe cómo saltar, hay momentos en que uno debe saber, hay momentos en que es peor gritar, hay momentos en que uno sabe que no está bien. ¿Cómo decir ¡ no más! ?
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