realidades virtuales... tan inciertas como ciertas... solo un paso más cerca de ti...

martes, mayo 09, 2017

The book

Para escuchar: Fuimos lo que fuimos

Samantha: It's like I'm reading a book... and it's a book I deeply love. But I'm reading it slowly now. So the words are really far apart and the spaces between the words are almost infinite. I can still feel you... and the words of our story... but it's in this endless space between the words that I'm finding myself now. It's a place that's not of the physical world. It's where everything else is that I didn't even know existed. I love you so much. But this is where I am now. And this is who I am now. And I need you to let me go. As much as I want to, I can't live in your book anymore..." Her, 2013



Y yo me siento así, leyendo un libro que amo, libro que además escribí contigo. Leo una y otra vez el final, pensando que cada vez que lo lea el final será diferente. Pero no, el final es el mismo. Las letras siguen estando ahí estáticas. Las palabras se alejan unas de otras, y el punto final está en esa última página, un poco borroso después de tanta lágrima caída.
No soy capaz de leer el comienzo otra vez. Algunas veces ojeo la trama. Y me parece increíble que entre los dos hayamos escrito esa última página. Cuanto dolor, cuanto desentendimiento, cuanta palabra mal dicha. De todas formas, pienso que fue necesario. Cada vez que pienso en releer la historia recuerdo esas últimas páginas y decido alejarme de repetir la historia.
A veces no me lo creo, pero me he fortalecido en estos últimos días. Tu ausencia es inmensa en las páginas del libro de mi vida. Cientos de hojas en blanco, millones de palabras que salieron corriendo detrás de ti y decidieron abandonar mi imaginación. Hoy llegan algunas a tocar mi puerta y las recibo con cariño. Vienen tristes pues no lograron alcanzarte. Algunas incluso llegaron a tocar tu puerta. Pero fue en vano. Tocaron y tocaron, pero no recibieron respuesta. Esas llegan hoy con lágrimas propias y mi corazón partido las recibe. Ellas y yo fuimos víctimas del rechazo. Pero ellas y yo sabemos de sobra que nos levantaremos.
Pienso en esa casa confortable que eran tus brazos. Pienso en el tiempo, las mañanas, tardes y noches que fueron nuestro escenario. Pienso en que perdimos el camino. Después de aquel terremoto ya las calles no tienen sentido. Mi brújula gira sin parar, sin señalar un camino. Hace unos días decidí ignorarla, guardarla en la mochila y echar andar sin rumbo fijo. Sin muchas provisiones no sé hasta dónde llegaré, pero volveré a escribir y cada día serán más las palabras que no quieran huir en tu dirección. Llegará el día en que no abra los ojos pensando en ti. Llegará el día en que mi reloj no marque tus horas. Llegará el día en que no espere cruzarme contigo en el camino. Llegará el día en que mis palabras no escribirán más cartas para ti.  

Hoy aquí las ves, adoloridas y todo, todavía te piensan, todavía insisten en recordarte y en recordarme cuanto te quieren. Cuanto te quiero, cuanto amo ese libro. Esas palabras, esas historias. Leo una y otra vez el final, pensando que cada vez que lo lea el final será diferente.