Un dia por ahi, decidí dejarme llevar, me enrede, mas envuelta que un tamal (y tambien por lo gordita). Un dia despues, quise huir... vilmente abandonada a mi suerte, como si fuera el ultimo tamal... Y derepente fueron 17 vueltas las que se necesitaron para descubrirme, solo un genio supo como... y todo eso gracias a ella. Hoy no me arrepiento. Y apartir de ahi siempre serán 17.
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