Yo leo,
Tú lees,
Nos leemos,
Nos escribimos,
Nos volvemos personajes del mismo libro.
realidades virtuales... tan inciertas como ciertas... solo un paso más cerca de ti...
jueves, junio 30, 2016
Conjugación VIII
lunes, junio 27, 2016
El oso y la bruja
Para escuchar :
Fito & Fitipaldis - Me equivocaría otra vez
Un oso buen mozo caminaba todos los días de la casa al
trabajo y del trabajo a la casa. Se distraía a veces con algún panal y luego volvía
a su feliz camino.
Fito & Fitipaldis - Me equivocaría otra vez
Un oso buen mozo caminaba todos los días de la casa al
trabajo y del trabajo a la casa. Se distraía a veces con algún panal y luego volvía
a su feliz camino.
Un día escuchó un canto, parecía un canto de humano, más específicamente
de humana, sintió el calorcito en su cuerpo y las energías bonitas que ese
sonido le despertaba.
Caminó y caminó sin darse cuenta del desvío de su camino.
Cuando estaba cerca del sonido, se acercó cautelosamente y vio a la mujer que
cantaba. No sabía si debía acercarse más, ella podría asustarse y salir
corriendo. El sólo quería verla cantar, verla sonreír y bailar mientras
cantaba.
Pisó una ramita sin darse cuenta y ella inmediatamente lo vio,
el oso sonrió pícaramente, dejó de respirar por algunos segundos y la mujer le
sonrió. Ella sacó de su cesto un trozo de pan cubierto con miel y se lo ofreció
al oso. El oso caminó muy despacio, cogió el pan y se lo comió. Los dos
sonrieron.
Se quedó a tomar el té.
Se fue con ganas de volver, ahora el camino al trabajo
siempre tenía un feliz desvío.
________o___________________
La mujer no era cualquier mujer, era una bruja, buena o mala
dependiendo del punto de vista. Para el oso era dulce, porque siempre lo
acariciaba dulcemente, porque además le daba besos dulces y porque siempre
recordaría el sabor de aquel primer pedazo de pan con miel.
_______o______________________
Un día la bruja le dijo al oso que debía mudarse, un par de
cazadores de brujas andaban al acecho y era mejor partir. Compartieron entonces
una tarde de mieles, bailaron los dos al son de compás y al final de la tarde
el oso le dijo:
"Ruego a la vida que en sus intrínsecos caminos, me
vuelva a perder y al vagar en el bosque, vuelva a caer en la casa de la bruja,
un lugar y un cuerpo en el que he sido feliz"
Ella respondió:
"Agradezco al universo por haberte desviado de tu
camino y espero que en este vasto bosque nos volvamos a encontrar"
_____o_______________
La verdad siempre fue que la bruja quería ser encontrada por
el oso y por eso empezó a cantar, tenía listo el pan con la miel para cuando
ese momento llegara. No fue casualidad, ni coincidencia, dos seres simplemente
se querían encontrar.
miércoles, junio 22, 2016
Una tormenta
Estaban ahí paraditas temblando, cartas apiladas en forma de
pirámide una encima de la otra, una sostenida con la otra.
El frio, el agua rondaba, pero seguían ahí, juntas, mientras
sigan así todo estará bien.
De repente el tiempo empezó a caminar más rápido y el viento
silbaba amenazando a la base de la torre. Las cartas superiores sudaban de
frio, temblaban, lloraban y sentían la caída, el precipicio en la boca del estómago.
Y nada pasaba.
Dos minutos después, se cayó la primera carta era una de las
cartas de la base, una de las cartas de la mitad. Las de arriba seguían
temblando, seguían llorando y sentían su muerte inminente.
Dos minutos después, cayó la carta de al lado de la primera.
Dos minutos después una carta al extremo derecho...
Cartas superiores fueron cayendo lentamente, tan lentamente
que el viento parecía acunarlas en la caída, era una muerte inminente, pero
bonita, todo parecía andar lentamente, el viento parecía acariciar las cartas e
inclusive sostenerlas. Y esas cartas empezaron a tranquilizarse, mientras caían
se sentían más seguras, el viento las protegía de una caída dura. Esa
protección las llevaba a pensar que tal vez no sería el final, tal vez al final
de la caída habría un colchón poderoso y no se harían daño. Y podrían ser parte
de otra torre, y podrían subir y ser parte de algo mucho más grande. Tal vez podrían
ser también las bases seguras de cartas más jóvenes. "Si yo fuera una
carta de la base nunca me pondría en aquella posición", " si yo fuera
una carta de la base no dejaría que el viento me tumbe" y así, los
pensamientos de las cartas las distraían de la caída, y el miedo se transformaba
en fortaleza, y el miedo se transformaba en esperanza, y el miedo se transformaba
en futuro, y mientras todo cae y quedan algunas doloridas cartas debajo de
otras, las superiores sonríen.
Y nos levantamos y miramos el horizonte plano y vemos el
viento arrastrando compañeras cartas y vemos como algunas más débiles se dejan
llevar, y el viento se las lleva, pero con cariño, y ellas se van tranquilas,
con los ojos cerrados pero con la sonrisa de estar disfrutando el viaje.
Y al final todas sonríen, las que se van, las que se quedan
y las que vuelven a empezar.
Una a una se ayudan a levantar, después de algunos minutos,
paradas en línea, unidas, mojadas, con frio, sonríen, y van pensando en el
siguiente plan, cuál será la modificación de las variables, ¿qué debemos
cambiar?
Vamos a esperar a que pase la tormenta, vamos a dejar al
viento y al agua hacer lo suyo, y cuando todo pase, volveremos a comenzar, otra
torre, otro barco, otro avión, otro juego.
Un juego a la vez, hasta que "la vecina se
atormente" y estemos listos para volver a caer, porque caer hace parte del
juego, porque la vida no acaba cuando caes sino cuando no te levantas.
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