realidades virtuales... tan inciertas como ciertas... solo un paso más cerca de ti...

miércoles, diciembre 31, 2014

Que venga el 2015 "y que sea... lo que sea..."

Este año no fue nada fácil… de hecho puedo decir que fue el año mas difícil que me ha tocado vivir. Muchos retos  muchas pruebas y muchas lagrimas. Afortunadamente no estuve sola y a pesar de todo tuve la oportunidad de compartir con personas bonitas y especiales. Perdí a un ser querido cercano por primera vez. Fui a 3 matrimonios por primera vez. Terminé mi doctorado por primera vez :P. Y asi. Fue un año productivo en terminos de aprendizajes, cicatrices , perdidas y ganancias. Y estoy aquí esperando que se acabe y que comience uno mejor. Con la frente en alto y la sonrisa como tiene que ser… al derecho y no al revés. Feliz año!
Y de palabras para el 2015 me tomo la canción de Drexler:
Sea
Ya estoy en la mitad de esta carretera
Tantas encrucijadas quedan detrás...
Ya está en el aire girando mi moneda
Y que sea lo que
Sea
Todos los altibajos de la marea
Todos los sarampiones que ya pasé...
Yo llevo tu sonrisa como bandera
Y que sea lo que
Sea
Lo que tenga que ser, que sea
Y lo que no por algo será
No creo en la eternidad de las peleas
Ni en las recetas de la felicidad
Cuando pasen recibo mis primaveras
Y la suerte este echada a descansar
Yo miraré tu foto en mi billetera
Y que sea lo que
Sea
Y el que quiera creer que crea
Y el que no, su razón tendrá
Yo suelto mi canción en la ventolera
Y que la escuche quien la quiera escuchar

Ya esta en el aire girando mi moneda
Y que sea lo que
Sea

martes, octubre 21, 2014

Unkown

Han pasado ya tantos años desde que tu, yo y el ser de la esquina nos encontramos por primera vez.
Y por lo mismo, quién diría ya que pasaron tantos años y ni tu, ni yo, ni el ser de la esquina evolucionamos una relación en algún sentido.
Al parecer desde aquella primera vez el tiempo nos pasó por encima y seguimos siendo unos desconocidos. Pero unos desconocidos de mentiras, en realidad somos unos simples conocidos.
Las pocas veces que tuvimos pantalones para vernos a solas, las desperdiciamos viendo el fondo de una taza de café, el fondo de la jarra de cerveza y por qué no decirlo, el fondo del balde de maíz pira.
Y es que, por mas ganas que tuviera yo, que tuvieras tu, que tuviera el ser de la esquina, no hay forma políticamente correcta de entrar en la vida de una persona y simplemente conocerla.
Entonces tal vez lo que nos faltó fue sincronía, no es suficiente abrir la puerta sin una invitación a entrar. Y digamos que en eso tu, yo y el ser de la esquina nos parecemos, esperamos pacientemente la invitación a entrar para no ser corridos de primera.
Muchas veces te eché la culpa de no querer entrar a la humilde morada que era mi casa. Hoy sin embargo me doy cuenta, que quise tanto que entraras, que no me preocupe en pensar porque quería que fueras tu y el ser de la esquina. Tampoco me pregunté si tal vez tu estabas interesado en que yo y el ser de la esquina entráramos en tu vida. Hoy esta discusión ya no tiene sentido.  Hoy solo pienso en aquella época y me pregunto si alguna vez fue posible.
Me gustaría pensar que tu, yo y el ser de la esquina somos realmente desconocidos. Y un día tropezarme contigo en mi camino, está vez sin el ser de la esquina y comenzar otra vez todo con aquella sonrisa, quien sabe si ahora sí dejamos de ser unos simples conocidos.

sábado, septiembre 20, 2014

De amigos...

para escuchar : A mis amigos-Alberto Cortez

Las amistades en la infancia son aquellos momentos fugaces en los que alguien decide seguirnos la corriente, jugar a ser 2 otros en un mundo paralelo en el que derrotamos juntos un enemigo común. El juego se acaba, los padres se van y uno se despide pensando que siempre habrá una nueva oportunidad.
Cuando pasamos la infancia somos nosotros lo que mantenemos el lazo. Ya no hay horarios ni padres que nos acaben el cuento. construimos juntos mundos, lenguajes, chistes internos, aprendemos a entendernos con la mirada. Y las amistades, como el amor, son eternas mientras duran. Unas duran meses, otras años.
En la adultez, las amistades son esos seres que te siguen la corriente, juegan contigo, rien contigo, lloran contigo y te regañan. Con tanta tecnologia pueden estar a 1 o 8000km y siguen ahi.
Si algo he aprendido en estos últimos días es que la amistad no se mide con el tiempo, que existe mientras existe y no hay peores o mejores momentos. Que nadie nos quita lo bailado y que hay que dejar las puertas abiertas a nuevas amistades.
Las amistades, como el amor, no se acaban, solo se transforman.

jueves, agosto 28, 2014

De amores pasajeros III (de UPA)

Para escuchar: er-theme song

Los planes de un sábado por la noche están lejos de los hospitales, clínicas y "pronto socorros".
Pero claro las cosas difícilmente salen como uno las planea. Hay cosas que simplemente tienen que pasar.
Y esto pasó.


Después de recordar el primer tetero, uno no quiere moverse, salir, incomodar. Quiere que todo pasé rápido. Como hacen los bebes que no pueden racionalizar que esto eventualmente irá a pasar?. Nada como estar lejos de casa como para que las cosas se vean un poco mas grises y tristes.
En una sala de espera uno odia profundamente a todos los de la fila, y aunque sean 3 o 15, el dolor los hace infinitos y eternos.

Abres la puerta y lo que menos esperas es una sonrisa activadora del simpático. De esas sonrisas que mejoran el animo. A que fue lo que vinimos?. que te duele? y tu que haces? de donde eres? si me duele todo, y como te llamas?.
Que estés bien!

Y uno piensa que no, pero fue el mejor de los planes. Irse a casa con esa sonrisa. Sin dolores, muerta del cansacio y con esa sonrisa.

domingo, agosto 17, 2014

Autodefinición IX: la vida acuatica

Nunca fui buena nadadora. Sin embargo, siempre le tuve un cariño al mar y al agua en general. Soy la clase de niña que se quedaba en la piscina el mayor tiempo posible. Una vez casi me ahogo por un descuido de mi mamá. Pero fue mi primera enseñanza sobre como funciona el agua y como funciona mi cuerpo en el agua... la tendencia es siempre a flotar. En piscina la historia es relativamente facil. Aprendes a respirar y a no respirar un par de movimientos y ya puedes llegar de una orilla a la otra. En cuestion de semanas habras triplicado el tiempo y la distancia recorrida.
En el mar la cosa es muy diferente. Primero porque el solo tamaño ya es intimidante. No ves la otra orilla. Y bueno se necesita mas que un par de movimientos para mantenerte bajo control.
En fin, aqui estoy, en frente del mar... pensando si me voy o me quedo. Pensando en el mundo atras y el mundo al frente. Pensando si las olas me llevan o me traen. Pensando en cual es la direccion de la corriente. Siento mis organos internos moviendose. Es hora de dar un paso,  con la sonrisa al derecho y con la frente en alto

miércoles, julio 30, 2014

Autodefinición VIII: Mi tia Ana



La razón por la que quise escribir estas palabras es porque ayer en un triste accidente murió. Yo lo supe hoy, y me di cuenta como un pedacito de mi también se moría con ella y eso me llevó a pensar que es otra de las grandes mujeres que influyeron en mi vida.
El primer recuerdo que tengo es el de ella "correteandonos" a mi primo Eric (su hijo menor) y a mi por andar haciendo travesuras.
En las veces que me quedaba a dormir en su casa, de chiquita, siempre fui una hija más, con derechos y deberes. Su estilo de crianza siempre fue muy parecido al de mi mamá, aunque conforme pasaron los años eso fue cambiando y al final no sé si por ella o por mi pudimos establecer conversaciones de mujer a mujer.
Mi mamá siempre me contaba como mi tía era super juiciosa en el colegio, siempre sacaba las mejores notas e ingresó al primer intentó a la universidad. Estudió estadística y siempre fue una mujer tenaz, que trabajaba de sol a sol y cuidaba de sus hijos. Muchas veces fui testigo de las largas jornadas de trabajo que tenia y aun así al final del día se sentía feliz y viva, llena de ideas y propuestas, señales claras de una mujer que amaba lo que hacia.

Me siento feliz de haberla conocido, de compartir mi ADN mitocrondrial con ella. Y de que la ultima vez que nos vimos, me miró con orgullo. Crecí a la distancia y sin embargo, tuve tiempo de compartir con ella cortos e inolvidables momentos. Es la primera persona cercana que pierdo para siempre, pero como dice Hermann Hesse "Los que se han marchado continúan vivos mediante la realidad esencial con la que influyeron sobre nosotros". En vida quedan mi tío, sus hijos y nietos (mis primos y sobrinos) en los que la recordaré con admiración y orgullo.

martes, julio 08, 2014

Autodefinición VII: de las barras y otros paises

Para escuchar: Milonga del moro judio ( Jorge Drexler)

No me considero aficionada a ningún tipo de equipo deportivo. En cuestiones de fútbol y de copa, es obvio que le haga barra al equipo del país en el que nací y claro al equipo del país en el que vivo. El hecho de que ganen me pone feliz, por sus éxitos, y si pierden, siento la suficiente empatía para sentir la embarrada. Nada más, ni lloro, ni salgo a celebrar con harina.

Le hago la misma barra al equipo de fútbol que al equipo de voleibol de algún colegio. Me entusiasmo, grito y hasta madreo y eso me dura lo que dura el juego.

No estoy de acuerdo con tener que elegir un bando en ese tipo de cosas. Si fuera parte del equipo claro que lo haría, pero siendo una simple espectadora me parece que ser o no ser una seguidora no hará la diferencia. Algo parecido me pasa con las religiones pero ese es otro tema.

Creo que en parte eso se debe a que soy hija, principalmente, de dos naciones.
Perú vs. Colombia siempre fueron mis pesadillas, y ahora agregando un tercer país las cosas se vuelven un poco mas complejas (4 si cuento a Suiza, ese país que me dio tanto). Y si por mi fuera yo le hago barra a los tres (o 4), me siento feliz por los tres y triste por los tres. Me rayan los insultos mutuos, la falta de respeto entre sus ciudadanos. Y es que en eso no puedo ser excluyente, soy una construcción de varias partes y no puedo negar ninguna.
Es como si me preguntaran si quiero mas a mi papa, a mi mamá o a mi hermano.

Entonces cuando se trata de barras tengo el corazón felizmente "pedacitiado", comparto las alegrías y tristezas con los compatriotas de diferentes naciones y como dice Drexler
"La guerra es muy mala escuela
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste."
y "Hay gente que es de un lugar, no es mi caso... yo estoy aquí de paso!"

Love words for no one V

Para escuchar: Futuros Amantes (Chico Buarque) 



Una vez mas, después de muchos años reapareciste ahí. Tan natural como si no hubiera pasado nada y con la cordialidad que se tiene después de 2 días de conocerse. Claro, nos acabamos de conocer, somos dos personas completamente diferentes a las que eramos hace 2 años. Tu sonríes mas seguido, eres mucho menos tímido. Y yo, y yo ya deje de ser la adolescente que se moría por cada una de tus sonrisas (o eso creo).

Cuando te vi ahí muy alegre, con cara de grande, cuando te vi mirarme con aquella sonrisa gigante no pude menos que sentirme feliz. Tu alegría fue contagiosa y de repente me sentí llena, llena de ese calor que siempre despertaste en mi. Sin embargo no tuve las ganas locas de saltar a tus brazos. Me detuve a pensar en el tiempo, en los momentos que estuvimos juntos y en lo que pasó la ultima vez que nos vimos. Aquellos momentos tan lejanos en tiempo y espacio que aun hoy me hacen sonrojar.
Por andar pensando no me di cuenta que viniste hacia mi a saludarme. Me pediste no solo que me quedara sino que me uniera a tu grupo de amigos. Que tenias tantas cosas que contarme. Yo mal pude responder, de cuando acá tu dejaste de ser tan tímido?.

Y me fui a tu lado, cogida de tu brazo, con la sonrisa de una nueva oportunidad.

jueves, enero 16, 2014

I. Prehistoria de amor - La amigdalitis de tarzan- Bryce Echenique


Diablos... Tener que pensar, ahora, al cabo de tantos, tantísimos años, que en el fondo fuimos mejores por carta. Y que la vida le metió a nuestra relación más palo que a reo amotinado, también, claro. Pero algo sumamente valioso y hermoso sucedió siempre entre nosotros, eso sí. Y es que si a la realidad se la puede comparar con un puerto en el que hacen escala paquebotes de antaño y relucientes cruceros de etiqueta y traje largo, Fernanda María y yo fuimos siempre pasajeros de primera clase, en cada una de nuestras escalas en la realidad del otro. Esto nos unió desde el primer momento, creo yo. Y también aquello de no haberle podido hacer daño nunca a nadie, me imagino.

¿Qué nos faltó, entonces? ¿Amor? Vaya que no. Lo tuvimos y de todo tipo. Desde el amor platónico y menor de edad de un par de grandes tímidos hasta el sensual y alegre y loco desbarajuste de los que a veces tuvieron sólo unas semanitas para desquitarse de toda una vida, pasaría contigo, desde el amor de un par de hermanitos nacidos para quererse y hacerse el bien eternamente hasta el de un par de cómplices implacables en más de un asalto de delincuentes, y desde el de un par de jóvenes enamorados incluso del amor y de la luna hasta el de un par de veteranos capaces de retozar aún en alguna remota isla bajo el sol, no me importa en qué forma, ni dónde ni cómo, pero junto a ti... O sea que vaya que tuvimos amor de todo tipo y tamaño, pero siempre del bueno, esto sí que sí.

Cierto también es que nuestra lealtad fue siempre limpia y total, aunque aquí hay que reconocer, cómo no, que muy a menudo actuamos como dos jugadores en la misma cancha que juegan dos juegos diferentes con la misma pelota. Y quién puede negar ya, a estas alturas de la vida, que lo que nos faltó siempre fue E.T.A., es decir, aquello que los navegantes de aire, mar y tierra suelen llamar en inglés Estimated time of arrival. Porque la gran especialidad de Fernanda María y la mía, a lo largo de unos treinta años, fue la de nunca haber sabido estar en el lugar apropiado ni mucho menos en el momento debido.

O sea que jode, realmente jode, y cómo, tener que reconocer que fuimos mejores por carta.