Nunca fui buena nadadora. Sin embargo, siempre le tuve un cariño al mar y al agua en general. Soy la clase de niña que se quedaba en la piscina el mayor tiempo posible. Una vez casi me ahogo por un descuido de mi mamá. Pero fue mi primera enseñanza sobre como funciona el agua y como funciona mi cuerpo en el agua... la tendencia es siempre a flotar. En piscina la historia es relativamente facil. Aprendes a respirar y a no respirar un par de movimientos y ya puedes llegar de una orilla a la otra. En cuestion de semanas habras triplicado el tiempo y la distancia recorrida.
En el mar la cosa es muy diferente. Primero porque el solo tamaño ya es intimidante. No ves la otra orilla. Y bueno se necesita mas que un par de movimientos para mantenerte bajo control.
En fin, aqui estoy, en frente del mar... pensando si me voy o me quedo. Pensando en el mundo atras y el mundo al frente. Pensando si las olas me llevan o me traen. Pensando en cual es la direccion de la corriente. Siento mis organos internos moviendose. Es hora de dar un paso, con la sonrisa al derecho y con la frente en alto
No hay comentarios.:
Publicar un comentario